jueves, 7 de noviembre de 2013

"Post- ponencia"

“Nosotros debemos tomar las riendas de nuestro negocios. En estos tiempos de crisis hay que ver las oportunidades y esforzarse en alcanzarlas”.

Esta semana he estado en Bilbao. Las Cámaras me invitaron como ponente al XV Encuentro de Comercio Vasco.

Aunque ha sido poco tiempo el que estuve en Bilbao, fue intenso y muy satisfactorio.

También tuve la ocasión de conocer personalmente a amigos del 2.0 como @Menedez_Al, @FormandoPersona, @Pilar_Zorrilla o @Pagarci1, quien además hizo de perfecta anfitriona.
Pocas horas pero muy intensas.

 Preparando la charla que iba a dar para la ocasión, me surgieron varias ideas.

Cuando hablas en público y sobre todo este es muy heterogéneo, lo importante es mandar el o los mensajes (en este caso no deben ser muchos para no perder el enfoque), de diferentes maneras para que este llegue a todos.

Por el contacto posterior que he tenido a través de las #RRSS con algunos de los asistentes, he verificado que ciertamente habían llegado.

Pero la reseña de prensa del día posterior sobre el acto, me hizo ver cuál había sido el de mayor calado: “Nosotros debemos tomar las riendas de nuestro negocios. En estos tiempos de crisis hay que ver las oportunidades y esforzarse en alcanzarlas”.

Resumía muy bien el mensaje que había mandado la tarde anterior. Entre enfoque al cliente, innovación, creatividad, Otaku, y alguno más, la idea era que tenemos que tomar las riendas de nuestros negocios.

Y a veces hasta de nuestras vidas.

Porque la idea es que no todo es culpa de la crisis económica, ¿o sí?

Tenemos cierta tendencia al inmovilismo y la quietud, y a la negatividad. Todo lo leemos en tono negativo, nos cuesta saber identificar las oportunidades, y no tengo claro a qué se debe, pero la culpa de todo lo malo que nos pasa es siempre de otros.

Cuando la economía sube, es difícil no hacerlo con ella, hasta los menos competentes suelen hacerlo. No se necesita mucho. Es difícil ir contra corriente.

Pero, no sé si estarás de acuerdo conmigo en que siempre se han cerrado negocios, y que hoy en día siguen abriendo otros. Muchos se mantienen, otros crecen, si crecen.

Así que nuestra manera de gestionar los recursos es la clave para que todo esto suceda. Y provocar que las cosas pasen. Proactividad frente a reactividad es un buen comienzo.

Para identificar oportunidades es necesario pensar que siempre se puede mejorar, que el destino de nuestros negocios está en nuestras manos, o debería de estarlo. También el de nuestra vida, claro está.

Pensar que los clientes no compran ni quieren hacerlo, solo quieren lo barato, que la economía va mal, y que todo está en manos de “otros”, es resignarse, es perder la guerra cuando solo se está librando una batalla o antes de empezarla.

La forma en la que narramos la realidad es como la vemos y la sentimos. Las palabras con la que la describimos son las que nos mueven hacia una dirección u otra. Por ello, hay muchas palabras “tabú”, porque al final, acabamos creyéndonos los que decimos de tanto repetirlo como se suele decir. Se llama PNL (programación neurolingüística). 

Yo lo hice hace ya tiempo.

Hay que  mantenerse alerta, identificando oportunidades, realizando tareas que favorezcan la creatividad e innovación, o la soft innovation, (pequeños cambios que significan mucho).
Y cambiar, reactividad por proactividad.

La economía volverá a crecer, la vida seguirá su curso y seguirá habiendo negocios que cierren, a pesar de la prosperidad, y otros muchos que abran.


 Os dejo el último informe de Deloitte “Estudio de consumo navideño: ¿Recuperando la ilusión?”